Tipos de visita
4.7 Seguridad grupal en las zonas costeras
Versión v4 ·
Descripción general
Los entornos acuáticos pueden brindar valiosas oportunidades de aprendizaje, pero también pueden presentar riesgos importantes. Una planificación cuidadosa y una supervisión eficaz son esenciales.
Esta guía se aplica a actividades que se realizan cerca o en el agua, como caminar por la orilla de un río o en la playa, realizar trabajos de campo cerca de estanques o arroyos, o remar o caminar en aguas tranquilas* y poco profundas**. No se aplica a la natación ni a otras actividades que requieran cualificaciones y equipos de seguridad o rescate acuático, ni a embarcaciones (barcos, etc.).
*Suave significa que apenas se mueve. **Poco profundo generalmente significa que llega hasta las rodillas de los participantes.
Si la actividad excede la definición anterior, se clasifica como una actividad de aventura acuática que requiere la aprobación del empleador.
Una preparación cuidadosa y una supervisión activa contribuyen a garantizar que las experiencias de aprendizaje en los márgenes de los cuerpos de agua sigan siendo seguras, atractivas y educativas para todos los participantes.
Planificación y gestión de riesgos
Antes de visitar una zona ribereña, conviene identificar los peligros y planificar las medidas de control adecuadas.
Se recomienda encarecidamente una visita previa, ya que las condiciones del agua pueden cambiar rápidamente debido a factores como la lluvia, las mareas, las tormentas o las temperaturas bajo cero. No se debe confiar en la experiencia previa en el lugar.
También deberías:
- Consulta las previsiones meteorológicas y los horarios de las mareas cuando corresponda.
- Busque avisos de advertencia o información de seguridad en el sitio.
- Solicite asesoramiento a las autoridades locales, socorristas u otras fuentes de información fiables cuando sea necesario.
- Esté preparado para implementar una actividad alternativa previamente planificada (Plan B) si las condiciones se vuelven inseguras.
Riesgos del sitio y del agua
Al evaluar una ubicación, debe tener en cuenta lo siguiente:
- Puntos de acceso y salida seguros
- Pendientes, terreno inestable o superficies resbaladizas
- Barro, vegetación o piedras sueltas
- Peligros ocultos bajo el agua, como rocas o escombros.
- Fauna
- Profundidad del agua y fuerza de la corriente
Las corrientes de agua con una profundidad superior a la de las rodillas pueden provocar fácilmente la pérdida de equilibrio. También conviene identificar los peligros aguas abajo, como presas, cascadas o árboles caídos.
En las zonas costeras, los riesgos adicionales pueden incluir mareas altas, corrientes de resaca, olas o arena inestable.
También se debe tener en cuenta la calidad del agua. La contaminación por aguas residuales, escorrentía agrícola o proliferación de algas puede representar riesgos para la salud. Los participantes nunca deben beber agua no tratada de fuentes naturales.
Supervisión y gestión de grupos
Las actividades que se realizan cerca de las orillas del agua normalmente requieren supervisión directa.
Debería:
- Establezca límites claros y normas de seguridad.
- Informar a los participantes antes de acercarse al agua.
- Realizar recuentos de personal periódicos
- Dividir los grupos grandes en equipos supervisados más pequeños cuando sea apropiado.
Las actividades deben mantenerse estructuradas y se debe intervenir de inmediato si el comportamiento se vuelve peligroso. Los planes deben adaptarse o suspenderse si cambian las condiciones ambientales.
Enlaces para ampliar la información:
- Las directrices nacionales de OEAP están disponibles en https://oeapng.info
- 7.2i Seguridad del grupo en los márgenes del agua