Política y prácticaRoles and responsibilities
1.1.7 Deber de diligencia
Versión v3 ·
Descripción general
El deber de diligencia implica tomar medidas razonables para garantizar la seguridad de los participantes y prevenir cualquier daño. Se trata de una responsabilidad tanto legal como profesional para todos los involucrados en las visitas educativas.
El personal debe planificar con cuidado, supervisar eficazmente, actuar con responsabilidad y estar preparado para responder si algo sale mal.
Según la Ley de Salud y Seguridad en el Trabajo de 1974, los riesgos deben reducirse en la medida de lo razonablemente posible. Esto implica tomar precauciones sensatas, sopesando el tiempo, el esfuerzo y el coste de las medidas de control frente al nivel de riesgo.
Principios clave
Varios principios importantes rigen el deber de diligencia durante las visitas educativas:
- Diligencia razonable: No se espera que elimine todos los riesgos, sino que actúe con la debida diligencia dadas las mismas circunstancias.
- Estándar de atención: Se espera que el personal no especializado actúe como una persona razonable. Se espera que los docentes y especialistas cumplan con el estándar más exigente de un profesional razonable.
- Obligación indelegable Incluso si la supervisión o las actividades son realizadas por un proveedor externo, la escuela sigue siendo responsable de garantizar que se tomen las precauciones razonables.
Responsabilidades de los líderes de las visitas
Para cumplir con su deber de diligencia, debe asegurarse de que existan las medidas clave:
- Evaluación de riesgos
- Identificar los posibles riesgos relacionados con las actividades, los lugares y los desplazamientos. Implementar las medidas de control adecuadas y tener en cuenta las necesidades de todos los participantes, incluidos aquellos con necesidades médicas, conductuales o especiales.
- Supervisión
- Mantenga una proporción adecuada de personal por participante y permanezca atento durante toda la visita. Proporcione instrucciones claras, establezca límites y supervise el comportamiento.
- Competencia
- Asegúrese de que el personal y los ayudantes comprendan sus funciones y posean las habilidades y la confianza necesarias para supervisar al grupo y responder a los desafíos.
- Salvaguardar
- Confirme que todos los adultos que trabajan con los alumnos han sido debidamente seleccionados y comprenden los procedimientos de protección.
- Planificación de emergencias
- Prepárese para situaciones imprevistas. Asegúrese de que el personal conozca los procedimientos de primeros auxilios y emergencias, y sepa a quién contactar. Lleve consigo información esencial, como datos médicos y contactos de emergencia.
- Comunicación
- Mantenga informados al personal, a los participantes y a los padres sobre el propósito, la organización y las expectativas de la visita. Proporcione orientación sobre el comportamiento, la vestimenta y el equipo cuando sea necesario.
- Revisar
- Tras la visita, revise qué funcionó bien e identifique cualquier problema o incidente. Aprender de la experiencia ayuda a mejorar las visitas futuras.
Trabajar con proveedores externos
Los proveedores externos pueden realizar actividades durante una visita. Sin embargo, la escuela debe asegurarse de que:
- El proveedor es competente y adecuado.
- Los roles y responsabilidades están claramente acordados.
- Se mantiene una supervisión adecuada.
- Durante la visita se supervisan las normas de seguridad.
Incluso cuando las actividades son dirigidas por otras personas, la escuela o el centro educativo conserva la responsabilidad general de la seguridad y el bienestar de los participantes.
Ayudantes de padres
La responsabilidad de los padres voluntarios es práctica y limitada: deben actuar de forma segura y responsable en el desempeño de sus funciones, seguir las instrucciones del personal escolar y colaborar en la supervisión. Los profesores siguen siendo legal y profesionalmente responsables de la seguridad y el bienestar general del grupo.
Si bien la presencia de los padres acompañando las visitas puede contribuir a mejorar la proporción de padres por adulto, puede surgir un problema si, por ejemplo, se produce un incidente o una situación de emergencia, ya que podrían centrar su atención en su propio hijo en lugar de en todo el grupo. Este riesgo puede reducirse mediante una selección adecuada, información previa, supervisión y asignándoles a otro grupo o un rol de acompañamiento en lugar de uno de liderazgo.
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Enlaces para ampliar la información:
- Las directrices nacionales de OEAP están disponibles en https://oeapng.info
- 3.2a Marco jurídico fundamental y deber de diligencia
- 4.2a Gestión y supervisión del grupo
- 6c Preguntas frecuentes: Deber de diligencia al trabajar con proveedores